domingo, 26 de julio de 2015

Volcan Bromo, no pain no glory!

11/07/2015 monte bromo, indonesia.


A las 3:30 de la mañana ya estoy desayunando en la garita de la policías en Britda. A las 5 tengo la intención de coger un tren que me lleve a Manag. Quiero quitarme unos kilómetros de esta locura de tráfico. Incluso en las carreteras secundarias están hasta arriba de motos, coches y camiones.
A las 4:30 estoy en la estación y me dicen que no es posible viajar con la bici. Ya me lo habían dicho en Jakarta pero quería intentarlo aquí.
 No me queda otro remedio que volver a la carretera. Empiezo a pedalear de noche todavía, cuando amanece y tras unos 30 kms hago autoestop. Me para un camión, montamos la bici y me lleva a Manang.
Le digo que he venido a esta zona para subir el volcán Bromo y me dice que mejor desde Telusbesar y que el va a esa zona. Me dice que está asfaltado todo el camino y me lo pinta muy bien.
Me dice que son 20km, pero a los 2km de empezar me encuentro con un cartel que dice 33. 13 de regalo.
Las rampas son tremendas, y llega un momento que ya me tengo q bajar de la bici.
Llevo unos 15 km y estoy un poco desmotivado pensando todo lo que me queda empujando la bici.
Para colmo llego a una garita y me piden de entrada 14€, cosa que me parece un auténtica locura. Les lloro un rato y al final me dejan pasar gratis.
Un km mas tarde me adelanta una pick up y me pregunta si voy bien. Esta es la mía!! Le digo si me puede llevar y acepta encantado.
Cuando llegamos a la cima de un monte me dibuja un mapa y me dice que tengo una bajada de piedras de 500 m muy mala, luego asfalto por 20km y unos 2 km de pista de arena muy malo.
La bajada pasan de los tres kms el asfalto no aparece lo ninguna parte. En su lugar pistas de arena fina imposible para la bici. Empujo la bici durante unos kms. Es imposible ir montado. El paisaje es espectacular pero es tal el esfuerzo que tengo que hacer que no lo disfruto en condiciones.
Cada uno que me encuentro me dice una distancia. Me encuentra en el medio de la nada y no tengo ni idea de lo que me queda. Siento que tendré que pasar la noche por aquí en la tienda.
Sigo las huellas de otros 4x4 y motos pensando que me llevarán a mi destino.
Se hace de noche y no veo el pueblo o casas que me habían dicho.
Me cuesta una barbaridad empujar la bici con las alforjas pero no me queda otro remedio que seguir avanzando.
Me acuerdo de el que me llevo en coche que me decía que era asfalto bueno y me entran ganas de llorar. Miro a mi alrededor y el espectacular paisaje lunar me ayuda a seguir adelante.
Me siento como en medio de un desierto empujando la bici.


Veo acercase una moto, se detiene y me dice por gestos que me de la vuelta. Me parece entenderle que el volcán esta tirando ceniza, le digo por gestos que ni de coña voy a volver sobre mis pasos, solo pensarlo tiemblo.
Al final parece ser que se refiere a que hace mucho frío por la noche. Le digo que voy bien equipado y prosigo mi agonía.
 El sol va perdiendo fuerza y la temperatura desciende rápidamente. Los colores del cielo con las montañas al fondo hacen este lugar especial.
Sigo empujando la bici como puedo, ya con las manos y todo el cuerpo dolorido. Intento alguna vez subirme y pedalear pero me resulta completamente imposible hacerlo durante unos escasos metros.
Veo que las huellas se separan y dudo por cual seguir. Me decido por unas que van a la derecha, luego pienso que esas me harán dar un rodeo mayor aunque realmente no se donde esta el pueblo.
A lo lejos otra moto se acerca, le hago señales y se dirige hacia mí.
Me dice que hay un pueblo a la derecha en una montaña y un templo hindú, y un par de tiendas de campaña donde comprar algo a la izquierda justo en las faldas del bromo.
Me decanto por esta opción y me dirijo hacia el templo ya con la sensación de que esto se termina pronto.
El chico de la moto no para de hablar y me pide fotos etc. Tras un rato hablando con él le digo q se está haciendo de noche que me queda una media hora y tengo que montar la tienda. No veo el momento de llegar y perder la bici de vista por unas horas...
Llego a mi destino ya con poca luz, acampo al lado de la tienda de campaña q venden noodles.
El cielo esta espectacular, un gran manto de estrellas cubre el cielo. Me siento cansado pero contento por haber llegado hasta aquí y poder disfrutar de este momento.




12/07/2015 volcán Bromo , Indonesia.

4:00 de la mañana, suena el despertador, es hora de levantarse para el amanecer. Me pongo toda la ropa de abrigo que tengo y comienzo a subir. En apenas media hora llego al cráter del volcán. Una columna humo sale del fondo del cráter. Camino por el labio del cráter buscando un buen lugar para disfrutar del amanecer.


Me siento, observo, escucho y siento la fuerza de la naturaleza debajo de mi. Viene un zumbido desde ahí abajo que me hace sentir pequeño e impotente ante semejante emanación de energía.
 El momento será para el recuerdo.








Ahora toca la bajada hasta Pongsali. 40 km de disfrute. Hoy me tomo la revancha, me coloco el cortaviento y me tiro cuesta abajo adelantando a los escasos coches y motos que me voy encontrando.
Llego al llano y me vuelvo a encontrar con mi enemigo, el viento de cara. Peleo cada km entre el terrible tráfico hasta que llego a una especie de pueblo, pido asilo y me ofrecen la casa social del pueblo. Pretendo hacer yoga pero me es imposible ante la mirada de una docena de niños a escasos dos metros.

Mañana será otro día.




















sábado, 25 de julio de 2015

Singapur, entre rascacielos leyes


1/julio/2015. "Singapur

Singapur es otra de esas ciudades que tanto he oído desde pequeño, empezando por Willy Fog y la vuelta al mundo en 80 días hasta hoy considerándola un país /ciudad fuera de lo normal.

Aquí dicen que nadie tira papeles al suelo, que nadie escupe ni tira colillas de cigarros...
La razón es bien clara: Multa al canto! 

Pedaleo por la ciudad haciendo unos 75 km en dos días. Me encuentro con una ciudad modelo. El tráfico es escaso y ordenado. La razón de esto es que comprarte un coche aquí supone una pasta. El precio triplica el valor de ese mismo coche en Europa y además tienen que pagar una "tasa" que viene a ser la misma cantidad que el valor del coche. Vamos que puedes pagar perfectamente 100.000$ por tener un cochecito. A esto hay que sumarle que cuando vas circulando por la ciudad muchas de las carreteras son de pago, y todo coche y moto tienen el aparatito correspondiente y te van cargando el importe automáticamente. Los parkings también suman a la recaudación y es que en Singapur, como me dijo un local de aquí, desde que te levantas y abres los ojos, comienzas a pagar...
Pero volviendo a la calle... los rascacielos en esta ciudad realmente llegan a cielo. Cada vez que miro hacia arriba mi mirada se pierde en las alturas. Me siento tán pequeño en esta urbe en la que viven 5.000.000 de autómatas. 






Los jardines horizontales se entremezclan con los verticales que cubren algunas de la fachadas de las interminable torres en una espectacular armonía. De repente miras una torre de unos 75 pisos y ves en la parte de arriba o en medio de la torre un inmenso jardín colgante. 
Sin duda Singapur es una ciudad para visitar al menos una vez en la vida.
Pero entre este montón de cemento y cristales me voy en busca de la vida en la calle. 
Donde esta la gente? 
Comiendo!!! Y es que aquí comer puede convertirse en la mayor atracción para el viajero. La gente se concentra en los famosos Hawkers o patios de comida. Donde encuentras varios puestos de comida en los que ofrecen una o dos especialidades. Puedes pedir en puestos diferentes y sentarte a comer en las mesas comunes. La ventaja de estos hawkers es que en cada puesto son auténticos especialistas en su plato.
Me paso tres días disfrutando de las alturas y las "bajuras " de Singapur, vuelvo a juntarme con el grupo que conocí hace unos días, me voy a cenar con ellos y a conocer la vida nocturna de esta urbe.
Al día siguiente recojo mis pertenencias, vuelvo a atravesar la ciudad y me monto en un ferry que en tan sólo 45 minutos me llevará a mi siguiente destino. 

      INDONESIA!!!!

martes, 30 de junio de 2015

Good bye Malasia!!!


Good bye!! Malasia.

 Entré a Malasia por el noroeste y la he cruzado en diagonal. He hecho 1414 kms, pasado por todo tipo de vegetación, he pasado calor, mucho calor, he sudado y he disfrutado de la selva primaria más antigua del planeta, de las tierras altas, del este y del oeste, de las playas y el arte callejero de Penang. He dormido en mezquitas, monasterios chinos, parques de bomberos, escuelas y casas particulares
Pero sin duda siempre recordare Malasia por la generosidad de la gente. Desde el primer día que pise este país, me han dado de todo. Mezquitas, monasterios chinos, escuelas, estaciones de bomberos y casas particulares han abierto sus puertas para ofrecerme una ducha y un rincón para dormir. En cada pueblo, en cada puesto de comida he sido invitado hasta llegar a lo anormal.

Todas y cada una de mis pedaladas en este país, cada gota de sudor va por vosotros!!!

                                                        Terima kasih!!! - Thank You!!




 Ahora toca llegar a Singapur, me siento como cuando Willy Fog en la vuelta al mundo en 80 días llegaba pero a mi me ha costado unos cuantos más  y ver una de las mega ciudades más limpias, ordenadas y avanzadas del mundo. Me romperé el cuello al mirar los rascacielos pero no tendré problemas de pisar un chicle o una mierda canina ya que en esta locura de ciudad eso es una utopía.
 Y cuando me canse de ver el frenético ritmo de vida de Singapur, me subiré a un carguero  como hacían los viajeros de antaño y surcare los mares durante tres días para poner mis pies y mis ruedas en mi siguiente destino.


INDONESIA!! El país de las 17.000 islas...

lunes, 29 de junio de 2015

Malasia, alcanzando la costa

24/06/2015 Camino a la costa este...
Y cuando llevas varios días atravesando la cadena de montañas de Malasia, en un continuo rompe piernas empiezas a pensar y luego a soñar y luego a desear con todas tus ganas llegar a la costa y disfrutar de jornadas llanas...
Literalmente la carrera me llevo directo al mar de la china...


Giro de 90 grados a la derecha y pongo rumbo sur.
De repente el peor enemigo del ciclista se planta delante de mi y me pega un bofetón." EL PUTO VIENTO " ...

Cuando subes montañas sufres,  pero psicológicamente vas preparado y piensas que es normal partirte el pecho y las piernas, pero cuando cuentas con hacer unos 100km a una media de casi 30 km/h en plato grande y piñón pequeño, volando y has soñado con ello durante días y de repente te encuentras con este " fucking" viento. Te vienes abajo!!!
Pero como dicen , NO PAIN NO GLORY!!! No hay gloria sin dolor!!! Volvemos a acoplarnos al manillar lo más aerodinámico posible y como dice un buen amigo mio: Apretar huevo contra huevo y palante!!!...

 Los camiones que hace unos días maldecía por pasarme a escasos centímetros ahora los oigo acercarse y mentalmente les suplico que pasen más y más cerca para de esa forma aprovechar el rebufo durante unos metros y así tomarme un respiro.

Veo señales que donde en España te anuncian la presencia de ciervos o jabalíes, aquí te previenen de elefantes... no quisiera yo chocarme con un paquidermo...



Paso por pueblos donde la escuelas tienen unos nombres que me cuestionaría si llevar a mi hija a estudiar allí...



Duermo en escuelas donde aunque dejan muy claro cómo seguir el correcto camino....







Aceptan a este vagamundo apesar de estar muy pero que muy lejos de "su camino"...



25/06/2015 isla Tioman.
Hoy he llegado a pulau Tioman. No quería abandonar Malasia sin conocer una de sus islas.
A pesar de no ser una isla pequeña, en comparación con otras, no tiene mucha población lo que la hace ser otro paraíso en Masalia si no fuera por las sunflys ( minimoscas cojoneras que te arruinarán por seguro tu estancia en la playa..).
En Tioman, me paso tres días, a ritmo caribeño y eso se me da muy bien...


Atravieso la isla por la selva en un entretenido y sudoroso paseito de 2 horas...

 






Visito el mundo subacuático disfrutando de unos buceos y snorkels impresionantes....





Los daños colaterales de mi estancia en la isla han sido un montón de picaduras de mosquitos, algún buen arañazo de los corales y toda mi espalda roja como un autentico guiri( es el precio de ir a hacer snorkel y olvidarte la crema....). Aún así mereció la pena.
Ya en el continente nuevamente, sigo buscando la punta más al sureste de Malasia hasta que se termine la tierra...


Por las montañas de Malasia

Después de cinco días en Penang vuelvo a la carretera. He estado estudiando las posibles rutas preguntando a otros cicloviajeros y tengo la intención de cruzar Malasia de oeste a este. Voy a atravesar las montañas hasta llegar a las cameron highlands, las tierras más altas de Malasia, para después conquistar la costa este donde el buen tiempo y las increíbles playas me esperan.

Hoy he hecho 116km. Carretera completamente llana. No se si tenia el viento un poco a favor o que las piernas van cogiendo la forma.



Haciendo amigos por la carretera


Termino el día en Taiping, y hoy pido asilo en la police station.

15/6/2015
Comienzo el día con sube y bajas continuos. Cada día me encuentro mejor en la bici. 
A lo lejos llevo todo el día viendo las montañas. Altas e imponentes asomando los picos por encima de las nubes. Es lo que me espera a partir de mañana. 
Me paro en un pueblo a tomar un café y comienzo a hablar con los locales que están sentados en mi mesa. Muy majetes, cuando voy a pagar no sólo ya han pagado sino que me sacan otro café con hielos y unas tostadas.
Reanudo la marcha, esta vez la carretera se hace más llana, lo que me permite avanzar rápidamente.
 Sobre la una paro en un templo budista para visitarlo e intentar conseguir agua. A pesar de que nunca me he quedado sin agua, en Malasia no me está resultando tan fácil conseguir agua con hielos como en Tailandia.
No solo me dan agua sino que me dan una sabrosisima comida, unas peras y mangos para el camino. 
Cuando llevo 96 y voy pensando en pararme antes de comenzar la subía a las Cameron Highlands me encuentro un cartel que anuncia "hot springs" . Decido acercarme a ver si puede ser un lugar para pasar la noche.
Delante de mí un río con unas termas que aunque no son muy grandes, son perfectas para pegarme un increíble baño. Agua caliente, agua fría, agua caliente, agua fría... y así me paso un buen rato disfrutando y recuperando las piernas.
Hago un rato de yoga en una plataforma delante del río y termino el día ya de noche, lloviendo y yo sólo disfrutando de esta maravilla de la naturaleza.
A veces cuando menos te lo esperas te encuentras con cosas que te hacen sentir un autentico privilegiado. 


Simplemente disfruto del momento, lo aprecio y me voy a dormir en la tienda de campaña bajo la lluvia protegido por una simple tela. 
Me siento grande y pequeño a la vez, me siento afortunado. Doy las gracias por otro gran momento.

16/6/2015. Kampung Raja.
Hoy me he levantado con dolor de espalda y el cuerpo bastante agarrotado. Así que decido pegarme un baño en las hot springs antes de marcharme.
Tengo que hacer un gran esfuerzo para dejar estas aguas, pero no me queda más remedio si quiero llegar algún día a la costa este.
Comienzo a pedalear y aparecen las primeras cuestas que me llevarán a las Cameron highlands. 
Cincuenta y siete km que he hecho hoy, de ellos 50 de continua subida. En ningún momento me he encontrado con rampas de mucho desnivel, pero tampoco me he encontrado con descansillos.
He sufrido sobre Kanndy a la vez que he disfrutado del paisaje. Vegetación exuberante y kilometro a kilómetro he llegado hasta donde las nubes se juntan con las montañas. He parado en varias ocasiones e incluso he sacado la esterilla y me he tumbado en la cuneta a descansar un poco.





Cuando he llegado a Kampung Raja, he parado a comer y he dicho: por hoy ni un pedal más. Decido buscar un sitio para dormir y poder dejar la bici mañana, ya que he pensado acercarme a ver las plantaciones de té haciendo autostop.
Encuentro un templo chino budista y pregunto si puedo pasar la noche. Sin hablar ni una sola palabra en ingles nos entendemos y aceptan mi petición.


 Ahora ducha un poquito de yoga y ha descansar de este duro día.
Esta noche tocara sacar por primera vez en muchos meses el saco de dormir. La temperatura es fresca, calculo que ahora, por la noche, sobre los 15 grados, lo que se agradece un montón no estar sudando todo el día y toda la noche.

17/06/2015 Cameron Highlands.
Hoy toda descanso de bici. Me levanto sobre las 7, desayuno y me voy haciendo autostop a ver las plantaciones de té.
 Después de ver las de sri Lanka, donde mantienen la forma de recolección y tratamiento de hace más de cien años, estas me parecen un tanto industrial.



Por la tarde vuelvo al monasterio y hablando con un chico que vive al lado le digo que es mi cumpleaños. Contento me dice que me invita a cenar y cuando le digo que me voy a dormir al monasterio me dice que de eso nada, que a dormir a su casa.
 A la mañana siguiente me lleva a desayunar al mercado, me da una bebida isotónica para el camino y un expray de esos de pimienta por si me atacan.





19/06/2015 Teman negara( Merapuh)
Y después de una subida llega una bajada. Más que rodar podría decir que volaba cuesta abajo.



 Una carretera ancha sin nada de tráfico, toda para mí. A medida que bajaba iba notando el cambio de temperatura y por el rabillo del ojo intentaba disfrutar del paisaje.
Los kilómetros que hace dos días cuando subía a las tierras altas se hacían duros y largos, ahora pasaban a velocidad de vértigo. Pero todo bajada también tiene su fin y a la mía le había llegado el momento. Ahora tocaba un continuó sube y baja atravesando la columna vertebral de Malasia. 
La carretera es perfecta para ciclar y el paisaje impresionante. Veo montañas hasta donde me alcanza la vista, se que tengo que de atravesarlas todas ellas si quiero llegar a la costa, cosa que me emociona sentirme aquí sólo ante todo este escenario.
vuelvo a sentir el calor y la humedad que dejé atrás hace unos días y con ella regresa nuevamente la vegetación tropical. Se que voy a echar de menos esos 15 graditos de allí arriba que me recordaban a casa.
Hoy ha empezado el Ramadham. Mes de purificación para los musulmanes, en el que desde las 5 de la mañana hasta las 19 no pueden probar bocado. Un mes de ayuno, un mes de fiesta para ellos. Para mí, estoy contento de tener la oportunidad de vivir este importante acontecimiento en Malasia, pero hoy he pagado el precio de la inexperiencia.
Hago 100 km en un continuo sube y baja, con una temperatura que superan los 35 grados pero la sensación térmica debido a la humedad es de más de 40 y por Dios o por Ala!! Necesito meter algo a este cuerpecillo.
Todos los puestos de comida que hasta hoy animaban la carretera y mi estomago, ahora se encuentran cerrados, ni rastro de comida ni gente....


Donde se han metido todos?? Pregunto a la poca gente que me encuentro y me dicen que más adelante hay "comida" ... sueño con llegar a ese lugar.
Por fin lo encuentro, encuentro el puesto de comida, encuentro a los dueños, pongo cara de muerto de hambre, que junto al sudor de mi cuerpo entiendo que doy la suficientemente pena como para que me preparen un simple platito de noodles.
Pues no!!! no me dice el tipo que esta cerrado?? Le digo que llevo 85 km bajo este infierno, pero ni se molesta en darme replica, simplemente me dice que en 17km esta Gua Musang.
Indignado, hambriento y sudoroso, prosigo mi marcha hasta llegar a mi destino.
Comienza, como de costumbre, mi búsqueda de asilo. Ojeo a la derecha, a la izquierda, veo unas casas en construcción que pueden ser una opción, veo a lo lejos una mezquita, que puede ser la opción buena pero cuando llego a ella, observo a lo lejos la torreta de un parque de bomberos. Adjudicado!!  
Pregunto si puedo colocar mi esterilla en alguna esquina baja el techo, me aceptan y me indican un lugar bajo un tejado.


Comienzo a hablar con ellos y a los 15 minutos la opción del tejado ya se transformado en una habitación con cama pero sin ventilador. Les digo que para mi perfecta.
Con el estomago pidiéndome a gritos comida, me voy al centro a cenar. Un matrimonio de dice que me siente con ellos. Me ayudan a elegir el menú de esta noche, conversamos sobre el mi vida, sobre mi edad, mi estado civil y sobre todo sobre el Ramadham. Cuando terminan de cenar me dicen que mi cena está pagada.
Vuelvo a mi hogar de esta noche, me junto con los bomberos en la sala de control, que parece más un bar que una sala. Sentados en el suelo reímos aprendo malayo y ellos español. 
Once de la noche. La habitación sin ventilador a estas alturas ya se ha convertido en una con aire acondicionado y televisión. 
Gracias por otro gran día.


20/06/2015. Taman negara
Hoy me proponía hacer unos 100 km. A los 30 kms veo una señal que indica Taman Negara. Es una entrada al bosque, dicen, que más antiguo del mundo.
No contaba con esta entrada ya que no venia en mi mapa y a la que me dirigía esta a mas de 180km. 
Cambio de planes, cambio de entrada y nos vamos al bosque más antiguo del mundo.
Me adentro en el bosque y pronto la vegetación, los inmensos arboles y los sonidos de los pájaros hacen que me sienta como Mogly.


Oigo a pocos metros ramas moverse, algún animal grande... pienso en osos, tapires, tigres... elefantes... todo lo que he visto en las fotos a la entrada.
Resultan ser jabalíes!!! Decepción y alivio. Por si acaso no me pongo en su camino. Sigo disfrutando de lo grande ....




Y de lo pequeño....



hoy duermo en el parque, con la mejor sinfonía que pueda imaginar.

20/06/2015. Tamaño Negara - Kuala Lipis.
Continúan los sube y bajas. Cuando llevo unos 40 km me encuentro con un cruce y decido preguntar por la opción más conveniente. 
Un chico que va en un coche se para y me dice que la dirección es la buena pero que básicamente me espera un infierno, o así lo entiende él.
 A la media hora un coche me saluda, como otros tantos, desde el otro carril. Es el chico que me dijo lo del infierno. Levanto la mano y le sonrio o hago aman de sonreír.
Cambio de carretera, esta vez todavía más tengo la sensación que voy atravesando la selva, como uno me dijo ayer sobre esta ruta. A los 10 minutos vuelve a aparecer el chico y se para delante mio. Sonriendo me dice que al ser Ramadán me será muy complicado comprar comida y que me ha comprado algunas cosillas. Me río a carcajada limpia, no se si llorar de la emoción, de la alegría o darle un abrazo. Saca del coche una bolsa que me deja temblando. Chocolatinas, galletas, bollos, una botella de agua otra de isostar...
 Decido, dado mi lamentable estado higiénico, darle un efusivo apretón de manos y me falta poco para arodillarme a sus pies.



Se despide de mi con una sonrisa y deseandome suerte.
Tenía razón, sólo dos kilómetros más adelante me esperaban unas cuestas que me hicieron retorcerme en la bici y sufrir cada metro.
Gracias al isostar de mi Angel de la guarda, a la musica que iba escuchando y a lo entretenido del camino, llegue a Kuala Lipis sobre la una del medio día bastante cansado.
Encontré un templo Sihk( indio) y tras una inmensa comida en un restaurante indio donde la gula me hizo probar de todo lo vegetariano que tenían, me fui a tumbar me un poquito.
 Ese poquito resulto ser una siesta de dos horas. Solo me faltaba el pijama... pero me desperté como nuevo.
Ahora tocaba buscar un sitio donde dormir. Probé en la mezquita, esta vez me dijo que no, tantee algún otro sitio y al final pregunte por la opción que a día de hoy nunca me ha fallado. La Bomba ( o los bomberos)
Llegué, pregunte y me aceptaron. Esta vez me destinaron al gimnasio. Me preguntaron sobre mi viaje, yo lo hice sobre sus vidas. Llego el oficial de tan sólo 32 años y pasamos un buen rato hablando. Cuando se levanto el "toque de queda" se fueron a saciar sus estómagos. Yo me di una ducha, me relaje un rato y al rato volvió el oficial y me dijo que me llevaba a cenar a un sito. 
A estas alturas mis aposentos ya no serian el gimnasio sino nuevamente dormiría en la habitación con cama y aire acondicionado.
Volvimos a conversar sobre Europa, sobre su vida y sobre la mía. Cuando decidimos marcharnos, como en otras innumerables ocasiones, este también insistiría en hacerse cargo de la cuenta.





21/06/2015 Kuala Lipis - Sungai Tekam Utara.
Sigo atravesando las montañas de Malasia. Hoy han sido 102 km de calor e interminables cuestas. El paisaje sigue siendo mi aliado y ser que voy a echar de menos estas carreteras en las que pedaleo entre selva, veo monos jugueteando en los arboles, infinidad de pájaros esforzándose en hacerse notar y los pocos coches que pasan para nada rompen esta armonía. 
Hoy ha habido suerte y he pasado por un pueblo con una comunidad china bastante importante, lo que me ha permitido saltarme del Ramadán y degustar una sabrosa sopa de noodles.
Los últimos 25 km han sido más llanos. No me creo volver a usar el plato mediano durante más de un kilometro seguido. Tengo la sensación que ya he pasado la parte más dura de las montañas.
Justo a los 100km llego a un cruce de carretera, me encuentro a unos hombres vendiendo los famosos y olorosos durians. Pregunto si hay algún pueblo cerca, alguna mezquita, parque de bomberos, policía o lo que sea.
Flipan conmigo y me dicen que a 20km hay un hostel. Tras un rato hablando entienden mi forma de viajar y que la opción del hostel no está entre las 10 primeras. 
Me dicen que hay un pueblo a dos km pero que si no tengo suerte allí que puedo volver y dormir debajo de la tejabana que les protege del sol y la lluvia.
En el pueblo me paro en un puesto que donde una amable señora vendía refrescos. Le pregunto dónde puedo dormir y ella muy simpática me obsequia con un refresco, conversa con un chico que acaba de llegar al puesto y me dice que me vaya a dormir a casa del de la moto.
En la parte exterior de la casa, tienen una especie de plataforma de unos 2x2m con un tejado y me pregunta si me sirve eso. Por supuesto que me sirve. 
El chico me trae un ventilador y me pego una siesta que me hace sentir q estoy en el paraíso.
Cuando me despierto, continuo con mi rutina de yoga entre una multitud de niños por la zona. Presiento y al final confirmo que hoy va a ser imposible.
Me doy una ducha, lavo la ropa y comienzo a hacer trabajo de oficina( planificar ruta y escribir el diario).
La familia me dice si me gustaría acompañarles en la cena. Por supuesto acepto la invitación.
Siete y media, ya no hay sol y según el Corán es momento de romper el ayuno. Toda la familia, compuesta por más de diez personas se sientan en el suelo rodeando una infinidad de platos que hacen que mi apetito se dispare.
Comemos con la mano como es típico en este país, al más puro estilo de la India.


Acabada la cena, vuelvo a mi plataforma de madera. Escribo, reflexiono, mañana será otro día. El cuarto día del Ramadán.